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jueves, 10 de marzo de 2011

Los insurrectos suplican apoyo aéreo del exterior



Ante la mirada pasiva del resto del mundo, las tropas del Ejército de Muamar Gadafi machacan a las fuerzas rebeldes cada vez con más violencia usando tanques y aviones. El tirano libio lanzó ayer un feroz ataque contra los combatientes que controlaban la ciudad de Zauiya, a 50 kilómetros al oeste de la capital Trípoli,mientras sus cazabombarderos golpearon con más dureza las plazas de la oposición en el este del país.

En el asalto a Zauiya, el Ejército de Gadafi empleó todo su poderío militar, incluyendo unos 50 tanques y 120 furgonetas y la aviación, según informaron testigos a la BBC. "No sé cuántos muertos hay, pero han reducido la ciudad a escombros", dijo un residente a la cadena británica. Las bombas derrumbaron incluso algunas mezquitas. "Muchos edificios han sido totalmente destruidos,incluyendo hospitales, así como las líneas de electricidad y los generadores", contó otro habitante de Zauiya a la agencia Reuters.

"La gente no puede huir porque todo está acordonado. Todos los que están en condiciones de luchar están combatiendo, incluyendo los adolescentes. Han escondido a las mujeres y niños", continuó esta fuente. Según la televisión qatarí Al Yazira, francotiradores del régimen disparaban desde los tejados a todo lo que se moviera, mientras otros comandos rastreaban las casas.

Otro escenario de guerra fue el puerto petrolero de Ras Lanuf, en manos de los rebeldes. La aviación de Gadafi bombardeó ayer posiciones rebeldes en esta localidad de máxima importancia estratégica, lo cual ha acelerado el éxodo de la población civil, que comenzó el lunes tras el primer asalto de las tropas del dictador contra Ras Lanuf. La gente se está yendo hacia el este, la zona más firmemente bajo control de la oposición.Al final de un largo día de batalla, no estaba claro quién había ganado en Zauiya. Un portavoz del régimen aseguró que las tropas de Gadafi tenían el control, pero otras informaciones aseguraban que un grupo de varias decenas de rebeldes aún resistía el ataque en la plaza central de Zauiya.

Las fuerzas contrarias al tirano libio se enfrentan a la maquinaria superior del régimen, incluyendo carros de combate, blindados y artillería. "La gente se está muriendo aquí. Las fuerzas de Gadafi tienes misiles y tanques", explicó Abdel Salem Mohamed a Reuters y enseñó su rifle ligero para subrayar la desigualdad material entre ambos bandos.Para frenar los implacables bombardeos desde el aire, los rebeldes volvieron ayer a pedir a la comunidad internacional que forzara el cierre del espacio aéreo de Libia. "No queremos una intervención extranjera, sólo pedimos una zona de exclusión de vuelo", comentó Alí Suleimán, un combatiente rebelde en Ras Lanuf citado por Al Yazira.

El violento contraataque de las tropas de Gadafi de los últimos días está afectando la moral de los grupos de opositores, muchas veces poco organizados, que resisten el asalto con lo que pueden.

En Misrata, otra ciudad disputada, los rebeldes se están quedando sin armas, según contó ayer un residente a la CNN. "Quizás mañana seguiré vivo, no lo sé. No tengo nada que perder", contó este combatiente. "Nadie cree que seguiremos vivos mañana. Necesitamos ayuda".


1 comentario:

Dysmer Gómez dijo...

Manipulación de información