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viernes, 29 de marzo de 2013

Reactor chino-pakistaní, un indicio de la cooperación en armas nucleares

Réplica de la montaña Chaghi, donde Pakistán realizó sus primeras pruebas nucleares, en Islamabad, 2006. (Farooq Naeema/AFP/Getty Images)

El lunes pasado, Beijing negó un acuerdo con Pakistán para construir una tercera planta nuclear civil en Chashma, rumor que se había filtrado en los últimos días, ya que estaría violando su tratado con el organismo mundial que regula el comercio nuclear.

Las directrices del Grupo de Proveedores Nucleares (GPN) son voluntarias, no hay un mecanismo de aplicación, y al convertirse en miembro del grupo en 2004, China accedió a no venderle más reactores a Pakistán. La presidencia del grupo es rotativa, y actualmente recae en Estados Unidos.

Según las directrices, China solo tiene permitido vender productos nucleares a las naciones que integran el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA); Pakistán no tiene las salvaguardias necesarias para cumplir con los requisitos del organismo.

La administración Obama esperaba bloquear la venta, la cual ha estado en conversación durante años, ya que podría hacer avanzar el programa de armas nucleares de Pakistán. Informes de inteligencia de EE. UU. citados por el Washington Free Beacon el viernes, sugieren que el régimen chino dijo a los cuadros y funcionarios estatales en Pakistán que mantuvieran oculto el polémico acuerdo y que permitieran una transición tranquila de líderes chinos a principios de este mes.

De acuerdo con los informes, China también ordenó a los pakistaníes que mantuvieran en secreto la reciente transferencia del control de Gwadar, un puerto clave cerca del Golfo Pérsico, a China. Funcionarios norteamericanos creen que el puerto podría ser usado por buques de guerra chinos.

El contrato del reactor permitirá que China National Nuclear Corp., el principal productor de armas nucleares del régimen, construya una gigantesca planta de 1000 megavatios al norte de Pakistán, donde ya hay dos reactores chinos.

La empresa ya proveyó anteriormente de tecnología armamentística a Pakistán, por ejemplo en la década de 1990, cuando intercambió imanes utilizados para producir uranio enriquecido por misiles.

Un informe de investigación para el Congreso de EE. UU. del 13 de febrero advertía que el acceso a combustible gastado podría aumentar el programa de armas nucleares de Pakistán.

“El arsenal nuclear de Pakistán probablemente consista en 90-110 ojivas nucleares aproximadamente, aunque podrían ser más”, afirmaba el informe. “Islamabad está produciendo material fisible, añadiendo instalaciones de producción y utilizando vehículos de distribución adicionales”.

En el pasado, Pakistán ha intercambiado tecnología nuclear con Corea del Norte, Libia e Irán, en una racha de proliferación que culminó con el arresto del pakistaní Dr. Abdul Qadeer Khan en 2004.

A fin de asegurar los esfuerzos encubiertos contra el terrorismo islámico, la administración de EE. UU. todavía no ha protestado públicamente por las negociaciones entre China y Pakistán, pero se espera que impugne el trato por el reactor en la próxima reunión plenaria del GPN en junio.

El GPN hizo una excepción por India en 2008, cuando las ventas nucleares de EE. UU. estaban permitidas, en base a salvaguardias específicas de India ante la OIEA. Sin embargo, Estados Unidos no apoyó esta excepción para Pakistán.

India espera poder unirse al GPN, pero China se opone, según un informe de Reuters del jueves pasado. En cambio, el régimen chino apoya la inclusión de Pakistán.La Gran Época se publica en 35 países y en 21 idiomas. 


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