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martes, 27 de julio de 2010

LOS INFORMES CLASIFICADOS DE WIKILEAKS DESPIERTAN A AMNISTÍA INTERNACIONAL


Como una reacción inmediata a la reciente divulgación por parte del sitio web Wikileaks de miles de documentos clasificados del Pentágono, ayer apareció una solicitud del conocido organismo defensor de los derechos humanos Amnistía Internacional para que la Alianza Atlántica elabore un sistema claro y unificado para contabilizar las víctimas civiles en Afganistán."El cuadro, que surge de los datos filtrados sobre las bajas civiles, comprende que la dirección de la OTAN no sabía exactamente lo que estaba pasando en aquellas tierras", denunció al respecto el director del organismo para Asia Pacífica, Sam Zarifi. "Estas filtraciones deben servir para impulsar a la OTAN a redoblar la protección de los civiles", sostuvo.Particularmente, varias de las cartas expuestas para la observación pública comprobaron las conclusiones de la investigación privada previa poco documentada de la propia Amnistía sobre el ataque aéreo en Kunduz. En ésta fue asesinado un número desproporcionado de civiles a consecuencia de lo que parecía ser el resultado de una inteligencia defectuosa emprendida por las fuerzas alemanas."Las matanzas deben ser investigadas de un modo transparente, consecuente y coherente a través de todas las fuerzas diferentes en Afganistán, para proveer la justicia y la compensación a las víctimas y sus familias", insistió en esta nueva ocasión el portavoz de la Amnistía.Además del método 'incoherente' de manejar las cifras de las bajas entre los afganos civiles, conforme a Zarifi, faltan más investigaciones acerca de las que sí se hicieron públicas. Se solicita también más coordinación entre los ejércitos de los diferentes países presentes en la zona.Por otra parte, la denuncia de Amnistía admite que los 91.000 documentos correspondientes al periodo de 2004-2009 muestran un mejor seguimiento de los incidentes producidos en el territorio afgano desde que el mando de las fuerzas aliadas pusiera en marcha en junio de 2009 un nuevo reglamento. Se destaca la presión de los funcionarios militares y los legisladores estadounidenses para aliviar las restricciones que proporcionen más protección a los civiles.Mientras tanto, el fundador del grupo de activistas y del sitio web Wikileaks, Julian Assange, prometió publicar en breve 15.000 documentos clasificados más que tenía a su disposición y que caracterizarían el curso de la operación internacional en el mismo país asiático. Esa actividad, sin duda, revitalizaría las intenciones por parte del mando político y los servicios especiales de EE. UU. de interrumpir el trabajo del grupo de activistas y cerrar el sitio especializado en el descubrimiento de secretos que ha aireado en varias ocasiones desde 2008.En su rueda de prensa de ayer, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, indicó que los informes de campo redactados por soldados sobre el terreno "no contienen grandes nuevas revelaciones", pero sí detallan "nombres, operaciones, personal". Por eso el presidente del país, Barack Obama, consideró "alarmante" la filtración y supuso que tenía un "efecto comprometedor" en la seguridad de EE. UU.


RT

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