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jueves, 2 de mayo de 2013

Detectores de bombas que no encontraban nada: el fraudulento negocio de un multimillonario


El multimillonario James McCormik es condenado por vender sus fraudulentos sensores a países en conflicto como Irak.

Sus dispositivos valían 15 euros y los vendía a 30.000 la unidad.

Un general iraquí ha sido detenido en su país por corrupción.

Fuente 20MINUTOS.ES

El británico James McCormik se hizo multimillonario vendiendo 'milagrosos' dectores de bombas a países en conflicto. Ahora, un tribunal británico lo ha declarado culpable de fraude. ¿La razón? Sus artefactos no detectan nada, según informa el diario The independent.

McCormik vendía sus aparatos a países donde cientos de personas mueren y resultas heridos por artefactos explosivos: Irak, Pakistán, Líbano, México... Y lo hacía a precio de 'oro': el valor de su producto sería de unos 15 euros y los vendía por unos 30.000 euros la unidad. Este expolicía logró embolsarse unos 57 millones de euros por vender durante años este producto inútil al Gobierno iraquí.

La empresa de este millonario, ATSC, anunciaba que sus dispositivos podían encontrar "cualquier cosa, desde explosivos a elefantes" incluidas drogas, fluidos o personas escondidos. La verdad, según informan las pesquisas policiales desveladas por The indepent, es que no podían hacer tal cosa: no tenía fuentes de energía y los sensores estaban desconectados.

En su mercado más boyante, Irak, llegó a crear una red de sobornos para garantizar sus contratos. Sin ir más lejos, un general, encargado del departamento de la lucha contra los explosivos del Ministerio del Interior de Bagdad, está en prisión, acusado de corrupción.

La Policía de Somerset (Reino Unido), que ha liderado la investigación, ha recurrido a científicos y expertos para testar el producto y demostrar así el fraude.

Un fraude que aupó a un expolicía de Somerset a una vivienda valorada en más de 4 millones de euros en el exclusivo barrio de The Circus, donde también tenía una casa el actor Nicholas Cage; un yate; una casa de campo...

McCormick espera ahora su sentencia que se dictará el próximo 2 de mayo.