contadores de visitas

miércoles, 18 de marzo de 2009

PROBLEMAS CON NUESTROS SUBMARINOS

La Armada española realizará una revisión exhaustiva a la flotA de submarinos tras el accidente sufrido por el S-74 Tramontana el pasado 13 de diciembre de 2008, el cual sufrió una vía de agua en la cámara central mientras navegaba a 300 metros de profundidad en las proximidades de Murcia que, finalmente, sortearon sus 60 tripulantes.

Según publica el diario El País, aunque no ha concluido la investigación sobre el accidente, se ha sabido que la entrada de agua se produjo a través de un pasacasco.

La primera tarea será desmontar los 90 pasacascos que poseen los submarinos de la clase S-70 para comprobar su estado, trabajos realizado por Navantia.

El Tramontana está inmovilizado desde que sufrió el accidente, mientras que el Galerna está siendo sometido a una gran carena. Respecto a los dos submarinos que siguen operativos, fuentes de la Armada citadas por el rotativo aseguran que se ha decidido inmovilizar el Mistral para someterlo a una minuciosa revisión y se hará lo mismo con el Siroco en cuanto regrese de los ejercicios Active Endevour (Esfuerzo Activo) de la OTAN, a finales de marzo o principios de abril.

El accidente del Tramontana se produjo cuando realizaba una prueba de inmersión a máxima profundidad, tras haber pasado una revisión. Según relataron los propios tripulantes, la entrada de agua helada y a fuerte presión produjo una densa neblina en el interior del submarino y provocó que empezaran a fallar los instrumentos eléctricos.

Los pasacascos son orificios taponados por una pieza troncocónica, fabricada con una aleación de aluminio y con forma de embudo, por cuyo orificio interior pasa un cable revestido de neopreno. Según fuentes próximas a la investigación, el agua se habría colado a través de una fisura en el neopreno, aunque aún no se conoce la causa de la rotura ni se ha identificado a los posibles responsables.

El Tramontana se sometió a en 2007 a una gran carena, que costó 28 millones de euros. durante la reparación, el submarino se soltó del muelle de Navantia en Cartagena y fue a parar al Club de Regatas local, aunque en apariencia no sufrió ningún daño que pudiera explicar lo sucedido el 13 de diciembre.

No hay comentarios: