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jueves, 18 de abril de 2013

Islas Diaoyu son parte de territorio chino: Expertos

TAIPEI de China, 17 abr (Xinhua) -- Documentos históricos indican que las islas Diaoyu y los islotes contiguos son parte del territorio chino, dijeron hoy expertos.

Los expertos del otro lado del estrecho refutaron las afirmaciones de "ocupación" y "Terra nullius" (tierra de nadie) de Japón en relación con las islas, así como su control efectivo de ellas.

Los expertos hicieron las declaraciones durante un simposio internacional llevado a cabo en Taipei, el cual se enfocó en los temas relacionados con las islas Diaoyu.

"Aunque las islas Diaoyu son inhabitables, no son tierra de nadie", dijo Song Chengyou, director del Instituto de Investigación de Estudios del Noreste de Asia de la Universidad de Pekín.

Song agregó que las islas Diaoyu y los islotes adyacentes han sido parte integral del territorio chino desde la época de la Dinastía Ming (1368-1644) y que los chinos descubrieron, pusieron nombre y fueron los primeros propietarios de las islas. La soberanía pertenece a China.

Inclusive los japoneses están de acuerdo, explicó Song.

El "Contorno Ilustrado de los Tres Países", elaborado en 1875 por el académico Hayashi Shihei de Sendai, es la primera obra de literatura japonesa que hace mención de las islas Diaoyu. En el "Mapa de las Tres Provincias" y "36 Islas de Ryukyu", incluidos en el libro, las islas están pintadas del mismo color que la parte continental china, lo cual indica que las islas Diaoyu eran parte de China en esa época.

La principal razón por la que Japón reclama la soberanía de las islas es la "ocupación". Sin embargo, la "ocupación" se basa en la premisa de que las islas son "tierra de nadie", dijo Chen Chun-i, un experto en derecho internacional de la Universidad Chengchi de Taiwan.

Pero el reclamo de "Terra nullius" va en contra de los documentos históricos, agregó Chen.

En cuanto a la afirmación de "prescripción" de la soberanía de las islas, Chen argumentó que esta afirmación admite que las islas no eran "tierra de nadie", lo que constituye una paradoja para el propio Japón.