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martes, 9 de abril de 2013

BAM: el descanso de la Flota



RevistaNaval.com 01/04/2013.- Texto y fotos Javier Sánchez y Xoán Porto

Ordenados por el Consejo de Ministros el 20 de mayo de 2005, los cuatro primeros y de momento únicos buques de acción marítima (BAM) son un nuevo tipo que se ubica, por tonelaje y prestaciones, a medio camino entre el patrullero oceánico y la corbeta.

Diseñados como unidades polivalentes, los BAM son un concepto de buque destinado por la Armada española a enfrentar amenazas en escenarios de baja intensidad, reservando a las fragatas F-100 los escenarios de alta intensidad. El nuevo tipo de fragatas F-110, llamadas a sustituir en torno a 2020 a las del tipo F-80 Santa María, se situarán en un escalón intermedio entre los BAM y las F-100.

Las cuatro unidades BAM entraron en servicio, con cierto retraso con respecto a las previsiones iniciales, en el año 2011 los P-41 Meteoro y P-42 Rayo; y en 2012 los P-43 Relámpago y P-44 Tornado.


El «Meteoro» evolucionando en la dársena barcelonesa, a donde acudió para participar en el Salón Náutico (Foto: Javier Sánchez García/Revista Naval)



Buques de patrulla oceánicos

La construcción de los BAM, a los que preferimos referirnos, más allá de su denominación político-administrativa, como patrulleros oceánicos de la clase Meteoro, surge ante la necesidad de reemplazar al conjunto de buques de la Fuerza de Acción Marítima (FAM) por un tipo homogéneo y adecuado a las nuevas necesidades; resultando unos buques fiables, con bajo coste de sostenimiento, dotación reducida y una gran capacidad de permanencia en la mar en cualquier condición de tiempo.

Esta necesidad se enmarca dentro de la Capacidad Militar de Acción Marítima (Área de Capacidad de Acción del Estado en la Mar), que pretende asegurar la protección de los intereses marítimos nacionales mediante el empleo de medios navales y aéreos, incluyendo la presencia disuasoria y vigilancia naval o aérea de espacios marítimos de interés, el ejercicio de soberanía en aguas territoriales y la colaboración con otras autoridades en los ámbitos de policía marítima, entre otros.

El cronograma manejado para la construcción de la primera serie de 4 unidades en la unidad de producción de Navantia en la Bahía de Cádiz contemplaba la ejecución de los buques entre 2006 y 2010, aunque finalmente el calendario se dilató ligeramente debido en buena medida a las reprogramaciones presupuestarias derivadas de la crisis económica general.

El programa de construcción de los BAM planeaba inicialmente la sustitución progresiva de la flota de patrulleros y buques especializados dependientes de la Fuerza de Acción Marítima por alrededor de 10 BAM, más otros 6 buques basados en la plataforma común del BAM y configurados para sustituir a la heterogénea lista de buques que asumen las tareas de investigación oceanográfica, apoyo al buceo, mando de la flotilla de medidas contra minas, y obtención de inteligencia en la Armada española.

En 2007 se rebajó la expectativa a una flota de entre 8 y 12 unidades. En la actualidad, lacifra manejada baraja la construcción de 5 nuevos BAM, 3 en configuración de patrulla; y 2 en configuración de salvamento y rescate de submarinos y de investigación oceanográfica, que serían cofinanciados con fondos procedentes de los ministerios competentes en las materias de política pesquera e investigación científica. Todos ellos permanecen en suspenso por falta de disponibilidad presupuestaria.


La Fuerza de Acción Marítima

Creada en 2004 bajo la dependencia directa del Estado Mayor de la Armada, la Fuerza de Acción Marítima (FAM) está bajo el mando del ALMART (Almirante de Acción Marítima), con sede en Cartagena. La FAM recibió como herencia material el conjunto de buques asignados a las fuerzas navales dependientes de las antiguas zonas marítimas geográficas, así como aquellos buques que dependían directamente del Estado Mayor de la Armada (B/E «Juan Sebastián de Elcano», BIO «Hespérides», transporte «Contramaestre Casado», etc.) Es decir, todo lo que no era Flota, pasó a formar parte de la Fuerza de Acción Marítima.

En la actualidad, la FAM ya no depende orgánicamente del AJEMA, sino del Almirante de la Flota (ALFLOT). El vasto muestrario de unidades navales de diferentes tipos, la mayor parte de ellas de vigilancia y patrulla, alineaban en 2006 hasta 36 unidades de este tipo, de muy distinto porte y condiciones.

Las unidades de menor tamaño (23 unidades) comenzaron a ser dadas de baja o transferidas debido a su edad, el grueso de estos buques se aproximaba a las tres décadas de servicio.

Hay que señalar que el marco competencial actual es radicalmente diferente al que tenía el Estado en la década de los 70-80 del pasado siglo. Numerosos organismos y agencias estatales y autonómicas han ido asumiendo progresivamente competencias, sobre todo en el ámbito litoral, que antiguamente correspondían a la Armada.

Esto no quiere decir que la institución naval se desentienda de estas misiones. Al contrario, los nuevos BAM han sido concebidos para desarrollar operaciones en apoyo y cooperación con otras instituciones del Estado en defensa de los intereses nacionales (misiones de policía marítima colaborando con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, misiones de vigilancia, de salvamento y de lucha contra la contaminación marina colaborando con otros departamentos ministeriales), así como su posible colaboración en tareas de carácter humanitario, en la lucha contra el terrorismo internacional y la proliferación de armas de destrucción masiva, el tráfico ilegal de personas y de drogas, o el contrabando de armas.


Nuevas agencias estatales y autonómicas están asumiendo competencias en el ámbito marítimo. En la imagen el Guardamar «Concepción Arenal», de Salvamento Marítimo, y el patrullero P-23 «Marola» (Foto: Revista Naval)



Parece claro que la intención de la Armada es prescindir de todas las unidades menores y de los patrulleros de altura más añosos, concentrando los recursos para contar con una fuerza de vigilancia formada por buques con capacidad oceánica y plataforma de toma de aeronaves, altamente automatizados y con dotaciones reducidas, concebidos para ejercer el control del mar en escenarios de baja intensidad, con capacidad de disuasión y reacción ante amenazas asimétricas o convencionales de pequeña entidad.


Patrullero P-71 «Serviola». Se pensó en construir hasta 16 de estos buques en los años 90 pero la serie quedó reducida a las 4 unidades iniciales (Foto: Revista Naval)



En cuanto a los denominados patrulleros oceánicos o de altura, además de los BAM ya en servicio, en la actualidad conviven tres clases homogéneas en las listas de la Armada: se trata de los 4 buques de la clase «Serviola» construidos en Ferrol a principios de la década de los 90; los 3 patrulleros guardapescas del tipo «Alborán», de construcción reciente; y las ex-corbetas reconvertidas del tipo «Descubierta», que están siendo dadas de baja de forma progresiva, tras haber rendido de forma extraordinaria durante los últimos 35 años.


Buque de mando de la Fuerza de Medidas contra minas, M-11 «Diana», antigua corbeta del mismo nombre (Foto: Xoán Porto/Revista Naval)



La concentración de los recursos materiales y económicos, en un escenario de escasez, permite mejorar la eficacia de las misiones que tienen actualmente encomendadas las unidades de patrulla oceánica de la Armada española. La sustitución progresiva de los diferentes tipos de patrulleros existentes por buques de un mismo tipo está orientada a disminuir los costes del ciclo de vida del conjunto, y la disminución de los costes de formación y adaptación del personal, al contar los BAM con equipos y sistemas compatibles con los buques principales integrados en la Fuerza de Acción Naval.

Los cuatro BAM operativos tienen su base en el Arsenal de Las Palmas de Gran Canaria, esta decisión responde a la necesidad de rentabilizar económicamente la cadena logística y el mantenimiento, concentrando los buques de un mismo tipo en la misma base. De esta forma, el resto de buques de patrulla oceánicos destinados en las Islas Canarias fueron transferidos a otras bases en la península, mientras que las unidades menores están siendo igualmente transferidas o dadas progresivamente de baja.

Las zonas de patrulla y misión de los BAM no están ligadas geográficamente al archipiélago canario, pudiendo realizar misiones de patrulla prolongadas, de hasta 35 días sin necesidad de aprovisionamiento, en cualquier parte del planeta, incluyendo zonas tropicales.

Los buques cuentan con una dotación bastante reducida para lo que suele ser habitual en buques de este porte. Así, aunque inicialmente se previó una dotación de 35 personas, en la práctica el número real ronda las 45, siendo unidades con una alta automatización en sus sistemas, que permiten operar el buque con tan solo dos personas en el puente de gobierno, cuatro en el Centro de Información y Combate (CIC) y otras dos en la cámara de control de propulsion y plataforma.

El buque tiene capacidad para alojar hasta 80 personas, incluido el personal de la Unidad Aérea Embarcada para el helicóptero o los UAV que puede operar, y el equipo de seguridad de la Infantería de Marina, que puede desarrollar misiones MIO de interdicción marítima, o el apoyo a misiones NEO de evacuación de civiles en zonas de riesgo desde la plataforma.

Los BAM disponen también de un sollado acondicionado como calabozo, con capacidad para 10 personas, que permite retener a sospechosos de acciones ilícitas en la mar hasta su puesta a disposición de la autoridad judicial.

Bautismo operativo

El P-43 Relámpago se convirtió en agosto de 2012, tan solo medio año después de haber sido entregado oficialmente a la Armada española, en el primer BAM en participar en un operativo internacional, iniciando una comisión de seis meses de duración hasta febrero de 2013, en los que participó en el operativo Atalanta, dando relevo a la fragata F-84 Reina Sofía, y realizando un crucero en el que visitó diversos puertos del Golfo Pérsico y rodeando el continente africano desarrollando numerosos ejercicios de colaboración con las marinas locales antes de regresar a su base en Las Palmas.

En el momento de escribir este artículo, el BAM P-42 Rayo permanece integrado en la misma misión de EUNAVFOR contra la piratería en aguas del Océano Índico y el BAM P-44 Tornado participó en un importante decomiso de droga ofreciendo cobertura a los equipos GEO de la Policía Nacional.

Galería de fotos: BAM

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