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martes, 9 de abril de 2013

El Pentágono informa al Congreso de EEUU sobre “la posible venta” a Corea del Sur de cazas de Loockhed Martin y Boeing

El Departamento de Defensa de EEUU notificó al Congreso de EEUU, a través del DCSA (Agencia de Cooperación de Seguridad y Defensa), la entrada en la puja de los F-35 de Loockhed Martin y el F-15 Silent Eagle de Boeing por el millonario contrato por el que Corea del Sur adquirirá hasta 60 nuevos cazabombarderos. En sendos comunicados emitidos por la DSCA el pasado 3 de abril, se informaba a la Cámara baja “de una posible venta militar al gobierno de Corea del Sur”.
El contrato surcoreano incluye la adquisición 60 nuevos cazas, y está valorado en más de 7.000 millones de dólares. En principio, se iba a adjudicar una vez hubiese tomado posesión la nueva presidenta de Corea del Sur, Park Geun Hye, pero la situación actual de crisis en la península coreana habría dejado la licitación en un segundo plano. En todo caso, la decisión final sobre la adjudicación no se sabrá hasta pasado el mes de junio.
Según explican los comunicados la DCSA, encargada del control la venta de armas en el extranjero, esta hipotética venta “satisface las necesidades legítimas de seguridad y defensa de un aliado. La República de Corea sigue siendo una fuerza importante para la paz, la estabilidad económica y el progreso económico en el noreste de Asia”. Además, y según hace referencia en la nota relativa a los F-35, se proporcionará a Corea del Sur “una defensa increíble para disuadir la agresión en la región y garantizar la cooperación con las fuerzas norteamericanas”. Así, la institución señaló a Loockhed Martin y Prat & Whitney como posibles compañías adjudicatarias de una oferta valorada en más de 10.000 millones de dólares, aunque recordó que la propuesta se realiza “en un contexto de competencia”, destacando que este anuncio “es requerido por ley y no significa que la venta haya sido concluida”.
La DCSA también informó de la entrada en la lucha por la licitación de los modelos F-15 de Boeing, el “Silent Eagle” en una posible venta valorada en 2.400 millones de dólares. Además, también se proporcionarían todos los equipos y el apoyo logístico asociado a la hipotética venta de los cazabombarderos.
Por su parte, este apoyo del Pentágono a las candidaturas norteamericanas podría suponer un revés para el Eurofighter Thypoon, máximo rival de las dos compañías americanas en la licitación surcoreana. Sin embargo, y como ya apuntaron a defensa.com fuentes de Cassidian el mes pasado, se cree que la “transparencia e imparcialidad” estarán aseguradas por Corea del Sur durante el proceso en el que se estudie quién será el adjudicatario del contrato. 
Sin embargo, lo cierto es que la situación ha dado un giro inesperado por el contexto prebélico que se vive en la península coreana. La inestabilidad existente desde hace un par de semanas ha situado a Corea del Sur y a EEUU más juntos que nunca, hecho que hace que la balanza en la elección de la compañía que proveerá los nuevos cazas surcoreanos se incline del lado norteamericano. (Javier Martínez)