contadores de visitas

domingo, 27 de febrero de 2011

Kuwait conmemora con Irak los veinte años desde la invasión de Sadam Hussein



Sabiya (Kuwait), 26 feb (EFE).- Kuwait conmemoró hoy con su vecino Irak el vigésimo aniversario de la invasión ordenada en agosto de 1990 por Sadam Hussein con un desfile militar que congregó a una docena de jefes de Estado invitados por el emir Sabah al Ahmed al Sabah.

En un gesto dirigido a cerrar las heridas que dejó la I Guerra del Golfo, el presidente iraquí, Jalal Talabani, aceptó la invitación de su anfitrión asistiendo a la parada militar, con la que también se celebra el 50 aniversario de la independencia de Kuwait y el quinto de la llegada al trono del emir.

A su llegada en coche, Talabani recibió los aplausos del millar de personas que asistió al desfile, celebrado en Sabiya, en mitad de la autopista que enlaza, a través del desierto, la capital kuwaití con la frontera de Irak.

La decisión de Sadam Hussein de invadir el pequeño emirato, uno de los principales productores de petróleo, estrechó la alianza de EEUU con los países del Golfo, que se reproduciría doce años después con la invasión estadounidense que acabó con el dictador iraquí (2003).

En la tribuna de invitados estuvo Colin Powell, protagonista en ambas guerras, en la primera como Jefe de la Junta de Jefes de Estado Mayor Conjunto de los EEUU y en la segunda, como secretario de Estado y firme defensor de la existencia de armas de destrucción masiva en Irak.

También estuvieron el que fuera primer ministro británico en 1991, John Major, y su sucesor, Tony Blair.

De la veintena de jefes de Estado con los que el emir esperaba contar, acudieron finalmente algo más de la mitad.

Entre los ausentes, destacaron Mohamed VI de Marruecos y el rey Abdalá II de Jordania.

A la derecha del emir, se sentó el rey de España, por ser el jefe de Estado más veterano de los que asistieron.

Uno de los más aplaudidos fue el rey de Baréin, Hamad Bin Isa Al-Jalifa, que decidió tomarse un respiro en Kuwait por unas horas ante el acoso que sufre en su país por quienes le reclaman más democracia y libertad.

También estuvieron el presidente de Turquía, Abdulá Gül; el de Siria, Bachar el Asad, así como los jefes de Estado de Pakistán, Qatar, Bután y Bangladesh, entre otros.

El único presidente de América Latina fue el de Honduras, Porfirio Lobo, aceptado por los países árabes, pero denostado por buena parte de la comunidad iberoamericana, que le sigue viendo como beneficiario del golpe de estado que derrocó a Manuel Zelaya.

Además del presidente iraquí, otro invitado simbólico fue el vicepresidente iraní, Mohammad-Reza Rahimi, como representante de un régimen temido por los países del Golfo por su programa nuclear.

También atrajo las miradas la ministra de Exteriores de Francia, Michéle Alliot-Marie, a quien algunos medios dan ya por destituida por su relación antes de las revueltas con el régimen tunecino.

El desfile contó con la presencia de unidades terrestres de EEUU, Francia y Reino Unido y de diversos países de la Península Arábiga, así como de las banderas de la treintena de países que integraron la coalición en 1991.

Los tanques, levantando la polvareda del desierto, y las piruetas de la escuadrilla de aviones de combate fueron los principales atractivos de la parada militar, que se prolongó durante casi dos horas.

Los festejos por los tres aniversarios que Kuwait conmemora en esta fecha continuarán por la tarde en el Palacio Bayan con una ópera y una cena ofrecida por el emir.

Sabah al Ahmed al Sabah, de 81 años, es el decimocuarto gobernante de una dinastía que se ha mantenido en el poder durante 250 años.

Kuwait, considerado la única democracia parlamentaria del Golfo, permanece ajeno a la ola de revueltas en Oriente Próximo, aunque expectante por las consecuencias que tengan en el precio del petróleo. EFE cpg/ib



No hay comentarios: