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jueves, 16 de febrero de 2012

Rogozin califica de inadmisible comentar públicamente la calidad del armamento ruso


El general Nikolai Makárov, Jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Rusia, volvió a someter a duras críticas los productos de la industria armamentística nacional, escribe en su edición de hoy el periódico Kommersant.

Makárov declaró ayer en una rueda de prensa que el Ministerio de Defensa suspendió por cinco años la adquisición de material blindado de producción nacional.

“La situación del Ejército de Tierra es complicada. Hemos suspendido la compra de equipos blindados y hemos dado a los ingenieros un plazo de cinco años para desarrollar nuevos tipos de armamento”, dijo Makárov, que mencionó a modo de ejemplo el carro de combate T-90S. A excepción de la torre, el vehículo sigue sin dejar satisfecho a los mandos de Defensa. Anteriormente, los militares habían criticado las características técnicas del cañón, los sistema de propulsión y falta de la transmisión automática.

Oleg Sinenko, director de uno de los mayores productores mundiales de tanques, Uralvagonzavod, ubicado en la ciudad de Nizhni Taguil, provincia de Sverdlovsk, confesó que el Ministerio de Defensa no había destinado recursos para el desarrollo del T-90S.

También Makárov confirmó que el departamento militar rehúsa a comprar el vehículo de infantería de combate BMD-4 porque “no hay ninguna protección, todo está al descubierto y cuesta más que un tanque”.

El vicepresidente del Gobierno ruso Dmitri Rogozin, responsable de la industria de defensa, la energía atómica y el sector aeroespacial, desmintió en su blog de Twitter las declaraciones del general Nikolai Makárov y le aconsejó “no suscitar una polémica con la industria armamentística a través de los medios de información”.
Rogozin calificó de inadmisibles las declaraciones de Makárov.“Si el Jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Rusia tiene reclamaciones con respecto a carros blindados u otro material bélico puede presentarlas directamente a los diseñadores e industriales”, escribe Rogozin. “El jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Rusia no es el único que toma decisiones sobre las compras de armamento y material bélico. El rearme del Ejército y la Armada de Rusia se llevará a cabo conforme al programa aprobado”, añadió.

El general Nikolai Makárov ha criticado la producción doméstica de la industria militar en reiteradas ocasiones. Por ejemplo, en septiembre de 2011 el mando militar comentó que las características del sistema ruso de lanzamisiles múltiples 'Smerch' eran inferiores al sistema estadounidense HIMARS (High Mobility Artillery Rocket System).

Kommersant


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