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lunes, 13 de mayo de 2013

El suministro de armamento antiaéreo ruso a Siria preocupa a Israel


Novie izvestia


El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tiene previsto reunirse el martes con el presidente ruso Vladimir Putin, escribe hoy el periódico Novie izvestia.

Se espera que el tema principal de la agenda de su visita sea la exportación de armas rusas a Siria. Israel, de quien se sospecha que planea asestar un golpe contra el territorio sirio, está preocupado por la capacidad del régimen del presidente sirio, Bashar Asad, de repeler hipotéticos ataques aéreos en un futuro. Esto preocupa también a la coalición occidental anti-siria liderada por EEUU.

Por su parte, Rusia afirma que no está dispuesta a firmar nuevos contratos para el suministro de armamento y material bélico a Siria.

El pasado 9 de mayo, el periódico estadounidense The Wall Street Journal comunicó que las autoridades de Israel supuestamente informaron a la Casa Blanca que Siria había comenzado a pagar a Rusia por el suministro de varios sistemas antiaéreos S-300 por una suma de 900 millones de dólares. Se trata de seis lanzaderas y 144 misiles, afirma el periódico.

Moscú no niega que exporta armas a Siria, cumpliendo los contratos firmados con anterioridad para el suministro con Gobierno legítimo de Siria: helicópteros de combate reparados, cazas, armas de tiro, municiones, así como sistemas de defensa antiaérea.

Según las autoridades rusas, Rusia respeta sus compromisos internacionales y lleva a cabo sus exportaciones, incluidas las militares. Este proceso provoca duras críticas por parte de la diplomacia occidental, lo que no es sorprendente, ya que Occidente apostó por el derrocamiento de Bashar Asad por las fuerzas de la oposición siria.

Las autoridades de Rusia, por su lado, afirman que cualquier armamento que entregue a Siria tiene un carácter exclusivamente defensivo.

Los ataques realizados el pasado 3 y 5 de mayo contra las instalaciones militares sirias cerca de Damasco, que se atribuyó a la Fuerza Aérea de Israel, pero que las autoridades de este país no confirmaron oficialmente, demostraron que la intervención externa en el conflicto sirio era posible.

El pasado 6 de mayo, el presidente ruso, Vladimir Putin, habló por teléfono con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Moscú le advirtió sobre las “consecuencias no deseadas” de la intervención de Israel en los asuntos de Siria. El pasado 10 de mayo, el ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, dijo que Rusia está completando la entrega a Siria de los misiles antiaéreos S-300, capaces de alcanzar objetivos aéreos a distancia de hasta 200 kilómetros, y que dichos sistemas no tienen un carácter ofensivo, sino únicamente de defensa.

Entre otras cosas, Rusia, ya suministró a Damasco sistemas antiaéreos Pantsir-S1 y se supone que Siria dispone de 36 sistemas de este tipo. Además, Moscú empezó a modernizar para Siria los sistemas obsoletos de defensa antiaérea Pechora.

RIA Novosti no asume la responsabilidad por los artículos de prensa



Komsomolskaya pravda, Nezavisimaya gazeta, RBK-daily, Kommersant